Hacer cine no solo es un hecho estético

.
"Nuestros cantares no pueden ser
sin pecado, un adorno,
estamos tocando el fondo,estamos
tocando el fondo"



Gabriel Celaya.

Tener la posibilidad de realizar cine en un país donde la mitad de la población se encuentra por debajo del nivel de pobreza es tener sobre los hombros una responsabilidad muy grande que no debe ser desatendida. Quienes hacemos cine somos comunicadores sociales y por ende, tenemos la responsabilidad de generar identidad y de fortalecer los vínculos sociales que constituyen a un grupo de individuos en una Nación. El cine ha sido durante el Siglo XX uno de los medios más potentes para la formación cultural, el desarrollo del pensamiento y la expansión de las ideas.
Conscientes de que el cine debe ser espejo de la sociedad que lo nutre y a la que el debe nutrir, los autores se hacen plenamente responsables de cargar con el “ser argentino” y de no avergonzarse de ello.

La Globalización cultural es una de las mas vergonzosas pandemias de nuestro tiempo, no aspira a otra cosa que uniformar todos los individuos y las expresiones, tratando de limar y estandarizar las particularidades para establecer la vigencia de un solo modelo híbrido y despojado, constituyendo esto una especie de uniforme de autómatas consumidores de modas bajo el yugo y los dictados de los lejanos centros de gravedad desde donde emanan las líneas directrices acerca de cómo debe ser y lucir el espejo de los usos y costumbres.

”Darlo Todo" tratará de reflejar los valores, Tabúes, taras culturales, preconceptos e idiosincrasias, de ciertas capas medias de la sociedad argentina. La narración abordará su mundo asfixiante y sin horizontes. La intención al abordar este nuevo proyecto, apuesta a hermanar la problemática de las sociedades latinoamericanas en procesos de cambio, intuyendo que aún en la apariencia y complejidad de sus diferencias y estilos, sus planos inclinados están marcados por los mismos desafíos